5 sorpresas gratificantes de las parejas que se unen después de los 50 años.

No me malinterpretes; el amor es increíble a cualquier edad. Pero tener citas durante los 50 puede, en particular, darnos escalofríos. No creo que siempre haya sido así. Cuando comencé a entrevistar a gente, esperaba oír hablar de batallas terribles y heridas profundas causadas por la guerra de las citas. En cambio, quedé encantada por descubrir que el amor aún está en el aire. De manera que te haré saber 5 de las mejores (y más agradables) sorpresas que puede ofrecer tener citas en la mediana edad:

Sorpresa N° 1: la gente es buena

En los veintes y treintas, dice, la gente evadiría una cita o, si fuera una cita a ciegas, pasaría de largo si no la encuentran a la altura de sus expectativas estéticas. Pero cuando se tienen cinco décadas, el juego ha cambiado. Las personas devuelven las llamadas telefónicas y son consideradas. Tal vez porque ya hemos sido pateados por la vida, lo suficiente para entender el valor de ser amable.

Sorpresa N° 2: ves a los viejos amigos de otra forma

Sarah y Matthew crecieron a tres cuadras el uno del otro. Fueron compañeros en la escuela secundaria, pero luego siguieron su camino. Él se casó, ella no, y con los años mantuvieron su amistad. Cuando ambos estaban en sus 50 años de edad, el matrimonio de él ya había terminado. La siguiente vez que Sarah y Matthew se reunieron, cupido llegó. De pronto se vieron de una forma diferente. Dice Sarah:

“Siempre pensé que era un tipo agradable, pero en la cena ¡zas!”

Matthew también lo sintió. En seis meses ya estaban viviendo juntos. La moraleja de la historia: el amor puede suceder en cualquier lugar y a cualquier hora… Y con cualquiera.

Sorpresa N° 3: puedes revivir el sentimiento de tu primer amor

Piensa en la manera en la que te sentías cuando te enamoraste por primera vez. ¿Mareado?, ¿loco?, ¿maravillado?, ¿todos los anteriores? Ahora preparate para un “déjà vu”. Lo ví enseguida cuando mis amigos Carol y Joe se conocieron.

Joe es un doctor que quedó viudo después de un largo y feliz matrimonio; él nunca se imaginó que se enamoraría otra vez. Pero cuando conoció a Carol, se comportó como un adolescente enfermo de amor.

“Ella es todo en lo que puedo pensar”, confesó. “O estoy con ella, o ella está en mi mente”.

Sorpresa N° 4: nadie se pelea por cosas pequeñas

dice Brooks, una psicoterapeuta de 58 años.

“No te cuesta nada hacer un compromiso porque tu ego es mucho más fuerte de lo que era a los 20”,  “A los 20, todo compromiso se sentía como renunciar a una parte de uno mismo. Ahora, simplemente dejas a tu cita escoger el restaurante. ¡¿No es genial?! En una buena relación no existe un gran desequilibrio y, de cualquier forma, estás en la edad suficiente para decir: “bueno, qué más da, ¡nada es al 100 por ciento!”

Sorpresa # 5: no es necesario cambiar a la otra persona

Hay un viejo dicho: casate con él ahora, cambialo después. Pero ya nos hemos hecho mucho más inteligentes. Caroline y Robert se casaron a los 50 años. Dice Caroline.

“Tener citas fue mucho mas fácil que cuando era una niña”,  “A los 52 ya eres una persona segura, alguien que no está luchando contra su propia identidad. La persona que eliges, sabes que no va a cambiar. Tienes mayor aceptación”.

Robert dice:

“al casarse en la mediana edad lo pensás mucho mejor. No tengo idea de por qué me casé con mi primera esposa, excepto por el hecho de que era hermosa. Con Caroline comparto una pasión por los viajes y los libros, lo cual es una receta mejor para la compatibilidad a largo plazo”.

Su situación representa la forma en que más y más personas que tienen citas a los 50 y tantos están encontrando la felicidad.

 

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